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Modelos de Psicoterapias Actuales: Post Racionalismo

Actualizado: 6 dic 2022

La psicoterapia como disciplina que se acerca al entendimiento y el padecer humano, ha estado siempre permeada por el momento histórico de su desarrollo. Cuando comenzó su ejercicio teórico Sigmund Freud, la cúspide tecnológica estaba siendo la aparición de las máquinas con movilidad, como el tren o los automóviles. Su teoría entiende al psiquismo humano como dominado por energías o pulsiones, que deben ser descargadas de forma saludable tanto para el organismo como para la sociedad.


Si tales energías están siendo indebidamente reprimidas, entonces todo el aparato psíquico podría comenzar a padecer. Conceptos como pulsión, aparato psíquico, represión, energía libidinal, pulsión de vida o pulsión de muerte, están directamente asociados con cómo se entendía el mundo en ese momento (finales del XIX y comienzos de XX).


La respuesta más directa al psicoanálisis, en términos temporales fue la terapia conductual, que se enfocó más en entender las conductas visibles, dejando en un segundo plano el inconsciente, valorado y estudiado por el psicoanálisis. Sin embargo fijarse solamente en la conducta pareció ser insuficiente y con el paso del tiempo aparece el modelo cognitivo, donde podemos encontrar nuevamente de forma evidente la permeabilidad de la disciplina con el momento histórico y tecnológico que se habita.

Psicólogo

La terapia cognitiva surge en concordancia con el desarrollo de los primeros computadores, y es acá donde comienzan a aparecer en la psicología conceptos como información, datos, memorias, representaciones, conocimiento léxico, etc.


La psicoterapia moderna pone en entredicho la similitud de nuestra forma de funcionar con la manera de operar de un computador. El psicólogo Robert Epstein dice al respecto que no importa que tan duro lo intenten, los científicos nunca encontrarán una copia de la quinta sinfonía de Beethoven en el cerebro, ni ningún otro tipo de estímulo ambiental.


El autor postula que los humanos nacemos con ciertas predisposiciones, que son más bien intersubjetivas y de aprendizaje. O sea que lo central del recién nacido es su notable capacidad de aprendizaje y adaptabilidad a un mundo muy (o del todo) diferente al que conocieron sus padres.


Este aprendizaje se va produciendo a lo largo de toda la vida, ya que siempre estamos siendo cambiados por una gran variedad de experiencias: nosotros observamos lo que ocurre a nuestro alrededor, emparejamos estímulos (como el canto de un pájaro con su recuerdo visual) y somos castigados o recompensados por comportarnos de ciertas formas.


Sin embargo el aprendizaje que hacemos cotidianamente no se va almacenando en ningún lugar, lo que ocurriría es que el cerebro cambia al momento de aprender. El cerebro es uno al antes de memorizar un poema y es otro luego de memorizarlo.


Ahora bien, hasta el momento nadie tiene la más mínima idea de lo que cambia en ese antes y después, pero ya muchos científicos cognitivos, como Anthony Chemero, coinciden en que nosotros no recuperamos cosas de nuestro cerebro. En el caso del poema, no es que lo recuperemos, simplemente lo recitamos.


Para poner otro ejemplo entre la diferencia del procesamiento de la información versus simplemente cambios en el sistema nervioso que nos dejan siendo diferentes de lo que fuimos, el autor propone que analicemos el movimiento que realiza un jugador de baseball para atrapar una pelota en el aire.


Desde la metáfora computacional el proceso debiese ser el siguiente: primero el jugador formula un estimado de varias condiciones de la pelota en vuelo (fuerza del impacto, ángulo de trayectoria, resistencia del aire, etc.) para posteriormente crear un modelo interno que diga hacia donde probablemente la pelota se moverá y luego ajustar eso con sus movimientos motores para de esta forma coincidir con la pelota en un tiempo-espacio.


Pero al parecer lo que hace el jugador es más bien moverse en una relación visual constante respecto de la base y el paisaje circundante. Puede sonar complicado, pero este enunciado está completamente libre de cómputos o algoritmos.


Quizás el problema más relevante que no logra satisfacer la lógica computacional tiene relación con algo a lo que la psicoterapia postracionalista le otorga un valor central: el problema de la singularidad.


Lo que quiere decir esto, en términos simples, es que no hay ninguna garantía ni razón para creer que dos humanos cambien de la misma forma frente a la misma experiencia. Esta clarificadora idea nos refleja la complejidad y la magia de lo humano, y le propone al psicólogo cognitivo post racionalista nuevos desafíos.


Decir que no todas las personas cambian (o nadie cambia) de la misma forma con los mismos eventos significa borrar el determinismo, que es usado muy frecuentemente para explicar o justificar lo que nos pasa.


Por ejemplo: una persona comenta que él es agresivo porque sus padres fueron agresivos con él. Desde la perspectiva de la singularidad ese argumento no sería considerado, y se respondería con una pregunta sencilla: ¿porqué no todas las personas que sufrieron agresiones en la infancia se vuelven agresivas?


La respuesta apela entonces al individuo, a encontrar una respuesta propia a lo que le ocurre, sin descansar en las generalidades. El trabajo en psicoterapia se orientará a entender y conocer la experiencia humana en la singularidad de cada uno de nosotros, el cómo significamos, sentimos y construimos nuestra forma de conducirnos en el mundo.


Somos un centro donde puedes encontrar a tu Psicologo Online y si necesitas ayuda aquí podrás encontrar diferentes tipos de terapia online, como la psicoterapia cognitiva, la cognitivo conductual o la terapia psicodinámica.

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