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Explorando la Sobriedad Curiosa: Una Nueva Relación con el Alcohol


Este artículo cuenta con una versión en audio para facilitar su lectura.


Explorando la Sobriedad Curiosa: Una Nueva Relación con el Alcohol

En los últimos años, ha cobrado fuerza un movimiento que invita a cuestionar nuestros hábitos de consumo de alcohol sin necesidad de asumir una etiqueta clínica o sufrir consecuencias extremas: la sobriedad curiosa. Esta tendencia global promueve la reflexión y la moderación, sin requerir una abstinencia definitiva. Desde el Centro Ps. Eduardo Schilling, nos interesa explorar este fenómeno desde una perspectiva psicológica, observando sus beneficios, su impacto social y cómo puede ser una herramienta útil en la búsqueda del bienestar.


Grupo de amigos desayunando
Este artículo se basa en el reportaje “Sober curiosity destigmatizes the desire not to drink”, publicado por American Psychological Association en enero de 2025. Puedes leer el artículo original en: apa.org/monitor/2025/01/sober-curious-alcohol-moderation

¿Qué es la sobriedad curiosa?

La sobriedad curiosa (sober curiosity, en inglés) se refiere al interés por reducir o eliminar el consumo de alcohol sin que medie necesariamente un diagnóstico de trastorno por consumo de sustancias. Se trata de una elección consciente, motivada por razones de salud física, mental, o incluso económicas, más que por una necesidad médica de abstinencia total.


A diferencia de programas orientados a la rehabilitación de personas con dependencia física al alcohol, la sobriedad curiosa permite experimentar con la abstinencia de manera temporal y voluntaria. Este enfoque ha ganado popularidad en campañas como Dry January o Sober October, que animan a las personas a tomar un descanso del alcohol por un mes y reflexionar sobre su relación con esta sustancia.



El auge de un nuevo estilo de vida

Diversos datos respaldan el crecimiento de este movimiento:

  • Las ventas de bebidas no alcohólicas (cervezas, vinos y destilados) crecieron más del 40% entre 2021 y 2023.

  • Están surgiendo bares completamente libres de alcohol, como Sans Bar en Austin, Texas, donde se prioriza la conexión social sin necesidad de beber.

  • Encuestas recientes muestran que los jóvenes adultos (18-34 años) en EE.UU. beben menos que generaciones anteriores y que los adolescentes reportan los niveles más bajos de consumo de alcohol en 30 años.

Este cambio refleja una transformación cultural significativa. Beber ya no es visto como una parte inevitable de la adultez o la socialización, sino como una elección más entre muchas. En este contexto, la sobriedad curiosa permite resignificar prácticas cotidianas sin caer en juicios de valor sobre quienes beben o no.


Un enfoque desde la salud y el autocuidado

La psicología contemporánea reconoce que el consumo de alcohol cumple muchas funciones en la vida de las personas: aliviar el estrés, marcar el fin de la jornada laboral, facilitar la interacción social, entre otras. No obstante, también se ha normalizado su uso problemático bajo discursos culturales aparentemente inofensivos, como los memes de “wine moms” o los objetos con frases como “enseño, por eso bebo”.


Cuestionar estos discursos implica reconocer que no todo consumo es inocuo y que está influenciado por factores sociales, culturales y estructurales. De hecho, el estigma que enfrentan ciertos grupos por su consumo de alcohol contrasta con la indulgencia cultural que se concede a otros sectores sociales.



En este sentido, la sobriedad curiosa ofrece una alternativa accesible para comenzar una reflexión personal. Como lo expresa la psicóloga clínica Katie Witkiewitz, PhD:

“Me encanta la idea de tener un momento para observar tu consumo, cómo encaja en tu vida, y cuál es tu relación con él. ¿Te está sirviendo? ¿O no?”.

Beneficios psicológicos y físicos de dejar el alcohol (aunque sea por un tiempo)

Incluso una pausa breve en el consumo de alcohol puede tener efectos positivos concretos:

  • Mejora del sueño: El alcohol interfiere con las fases profundas del descanso nocturno.

  • Mayor energía y mejor estado de ánimo durante el día.

  • Aumento del sentido de autocontrol, al comprobar que se puede disfrutar sin depender de la bebida.

  • Ahorro económico, al evitar gastos frecuentes asociados al consumo.

  • Mayor conciencia emocional, al enfrentar situaciones sociales o estresantes sin un amortiguador químico.

Además, muchas personas que experimentan un mes sin alcohol descubren nuevas formas de ocio, como retomar hobbies, salir a caminar, o socializar en ambientes diferentes. Para algunas, estos cambios perduran más allá del desafío inicial.


¿Es para todos?

Es fundamental subrayar que la sobriedad curiosa no está recomendada para personas con dependencia física al alcohol, ya que la abstinencia en estos casos puede ser peligrosa sin supervisión médica. La diferencia entre un uso problemático y una adicción requiere evaluación profesional.


Sin embargo, para quienes sienten que su consumo ha comenzado a generar malestar, pero no están seguros de tener un “problema” con el alcohol, este enfoque puede ser un primer paso significativo. Como señala la terapeuta Amanda White:

“Si lo has intentado y no puedes parar, ese intento fallido también es información valiosa. Quizás la moderación no sea la estrategia adecuada para ti”.

Claves para una experiencia exitosa de sobriedad temporal

Si estás considerando probar un mes sin alcohol, como parte de Dry January o por iniciativa propia, aquí algunos consejos respaldados por expertos:

  • Sustituye la bebida con otra rutina placentera: Una bebida sin alcohol elegante o un ritual diferente al llegar a casa puede marcar el fin del día sin necesidad de alcohol.

  • Anticipa los antojos: Es común desear azúcar al dejar el alcohol; permítete pequeños premios como un postre ocasional.

  • Organiza actividades alternativas: Proyectos postergados o nuevos pasatiempos pueden ayudarte a llenar el tiempo libre y reducir la tentación.

  • Prepara una respuesta ante preguntas sociales: Frases como “estoy haciendo un enero sin alcohol” son suficientes para evitar explicaciones incómodas.

  • Observa los beneficios: Anotar mejoras en el sueño, el estado de ánimo o la concentración puede ser muy motivador.


Una invitación a la reflexión

El objetivo de la sobriedad curiosa no es moralizar ni imponer un estilo de vida, sino abrir un espacio de reflexión libre de estigmas sobre el rol del alcohol en nuestra vida cotidiana. Experimentar con la abstinencia, aunque sea temporal, puede ser revelador y beneficioso, incluso si no se planea dejar de beber permanentemente.


Desde el Centro Ps. Eduardo Schilling, alentamos a quienes estén interesados en explorar esta opción a hacerlo con apertura, conciencia y, si lo desean, acompañamiento profesional. Porque cada pequeño paso hacia el bienestar cuenta, y repensar nuestra relación con el alcohol puede ser un comienzo poderoso.


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